Mi segundo escrito en este blog hace mención a una canción de Loquillo que me gusta mucho. Esta canción va dedicada a todos aquellos que están pasando una mala racha, que necesitan un empujón en su vida, finalizar una etapa oscura, y por fin volver a alzar las alas.

Yo sigo esperando estos días mejores que menciona el loco en su tema, y espero que algún día realmente pueda decir que han llegado días mejores. Al menos en lo que yo quiero que sean mejores, puesto que realmente mi vida está llena de alegrías y sombras, pero éstas son las que menos. Quizás, alguna vez una suave brisa sopla en mi contra, lucho, la supero y avanzo. Sin embargo, no todo aquel que luchó conmigo, ahora está a mi lado. Realmente, la suave brisa que ha soplado alguna vez en mi contra fueron impulsadas por algo/alguien cercano, que incluso, insufló aire para convertir una suave brisa en un viento huracanado que me propulsaron a un lugar alejado en el que tan solo podía esperar días mejores. Ese lugar lejano, quizás sirvió para rehacerme a mi mismo, para conocerme más, para pensar y saber quienes me merecen. Para corregir posibles errores futuros, pues a veces las cosas que duelen, dolerían menos hoy que mañana. Cuando amainó la tempestad, yo era más fuerte, pero la tristeza y la soledad me rodeaban. Entonces escuché este tema y me aferré a su letra. Esperé, y aunque he comenzado diciendo que no habían llegado esos días que tanto espero, si que puedo decir. Que ya no me encuentro solo, la tristeza ha pasado a un segundo plano. Tan solo la toma de decisiones y mi inseguridad en los próximos años me hacen necesitar que lleguen días de tranquiidad y felicidad, de momento, son días de esperanza.

Dias mejores entre alambres de espino
envueltos en momentos en que es dificil ver
van llegando solos, es correcto el camino
no te desvies, el final esta al caer.

Dias mejores estan al llegar
muy pronto y sin avisar
cuando esa guitarra suene aún sin afinar
y la energia que fue otra vez sera
y asi podras olvidar.

Hablas de destruccion
pero no esta listo el final
los dias mas negros suelen clarear
y hasta el hombre mas solo puede asegurar
que los dias malos tienden a mejorar.