Como prefiero no hablar del presente es más sano hablar de tiempos mejores y pasados. Ha vuelto a salir hoy en la conversación mientras comíamos mis hazañas de pequeño. Sin duda era ya todo un ingeniero y un auténtico lider. Con 5 años estaba en el colegio "Adelfa". Resulta que organicé a un grupo de compañeros para que bajo mis ordenes construyeran un tunel para escapar del colegio. La aventura duró un mes, hasta que nos pillaron. Yo incluso me llevaba herramiientras nuevas cada día para labrar nuestra obra. Recuerdo vagamente como al final del recreo echabamos la tierra encima del boquete para cubrirlo y que no se notara. Y al día siguiente con echarle un poquito de agua la quitabamos rápidamente aumentando el volumen de nuestra excavacación. Finalmente no llegó a má porque nos pillaron.
Otra de las grandes anecdotas fue tras realizar un test psicotécnico. Resulta que a pesar de que en temas numéricos estaba cerca de ser superdotado en otras facetas daba un resultado catastrófico. Subnormal, no mediocre, no. Era deficiente. Llamaron a mi madre para trasladarle la triste noticia y comunicarle que posiblemente debería acudir a un especialista en niños malitos o que se yo. El caso es que me llamaron para examinar mi test conmigo presente. Uno de los ejercicios consistía en decir que color era el siguiente de la serie o algo simila con colores. El caso es que respondía casi la totalidad de las series. La respuseta debía ser algo así.
2º Ve
3º A
4º Ma
5º Ne
6º Az
Algo que carecía de lógica a primera vista. Sin embargo, no es que fuera un chalao que no sabía que tenía que responder poniendo lo primero que se me ocurriese. La realidad es que como buen ingeniero futuro ya era un vago. Y buscaba la forma más eficiente de realizar mi tarea. ¿Para qué poner Rojo, si pudiendo poner Ro terminaba antes y no daba opción a confunsión? ¿Acaso Ne no era el negro?. El caso es que se montó un buen numerito con esto y finalmente dejé de hacer test psicotécnicos. :)
Por último el tercer caso era mi gran habilidad para la escritura. Un desastre siempre. Corría por mi primer curso en el Picasso cuando la profesora me mandó hacer unas tablas de palotes. (Rellenar un folio lleno de palotes). Hice el primero, el segundo... y el tercero fue un palote que ocupaba toda la hoja. La profesora me llamó la atención y mi respuesta fue clara y concisa: "Para qué voy a rellenar toda la hoja si son todos iguales. Además para escribir ya están las máquinas de escribir y dentro de poco los ordenadores. No es necesario". Sin duda, era todo un visionario con 6 añitos...

Qué loco! Así se labran las grandes mentes de la Historia, a través de mentes inferiores, como las de las maestras :P