Como ya anticipaba días antes del comienzo de la liga esta vez la derrota no era una opción para el Málaga. Debía dar algo distinto esta temporada. Y de momento tras un comienzo dudidativo, quizás por los rivales, quizás por la mala suerte. Ayer ofreció una imagen distinta, nueva. Con un Eliseuo impecable corriendo de forma inimaginable para un futbolista. Con una afición entregada en su desplazamiento a Huelva que favoreció el vendabal y el hermanamiento con los onubenses. Y una facilidad goleadora que recordó a la primera vueltad el año pasado. Un marcador, 0-4 que refleja la superiodidad del Málaga y da un respiro ante el descanso que se avecina por el parón para que juegue la selección. Por cambio el Huelva se queda hundido en puestos de descenos tras este severo correctivo.

En cuanto al resto. Un desplazamiento magnifico. Un viaje tranquilito en el coche bebiendo un poquito de cerveza. En Huelva en la feria de la tapa, con invitaciones gratis para comer y beber. La simpatía de los onubenses y la camadería de mis amigos. Pasamos una gran jornada previa de fútbol. Posteriormente en el estadio se redondeó la faena con la maravillosa victoria malaguista. Sin duda, un domingo para enmarcar. El último gran desplazamiento de la era que comenzó a final de la temporada pasada. El próximo, ya será en Madrid y allí tendremos anfritrión.